La vuelta al cole en Vigo siempre pasa igual: en julio parece que queda un mundo y, de golpe, es la última semana de agosto, hay que buscar la mochila del año pasado, cuadrar horarios de comedor y extraescolares, y acordarse de a qué hora cerraba la papelería del barrio. Si este año quieres llegar a septiembre con menos agobio, aquí tienes una guía práctica: cómo ordenar las primeras semanas, qué hacer cuando se te olvida algo a las once de la noche y unas cuantas ideas para que el curso no arranque solo a base de rutina.

Vuelta al cole en Vigo: por dónde empezar

Lo primero no es comprar, es hacer inventario. Antes de pisar una tienda, vacía mochilas y estuches encima de la mesa: casi siempre aparecen tijeras, reglas y medio paquete de folios que ya tenías. Con la lista real en la mano, la compra se reduce a la mitad.

Lo segundo es el reloj. En agosto los niños se acuestan tardísimo, sobre todo si el verano ha ido de playa en Samil y de paseos por el Casco Vello hasta las tantas. Adelantar la hora de dormir quince minutos cada día durante la semana previa funciona mucho mejor que el cambio radical del domingo antes de empezar.

Y lo tercero, el papeleo: abonos de transporte, comedor, actividades del concello y material específico de cada asignatura. Es la parte más aburrida, pero también la que provoca las carreras de última hora.

Los imprevistos fuera de horario son el verdadero problema