Son las tres y media de la mañana, llevas media jornada por delante y el estómago empieza a protestar. Si alguna vez te ha tocado trabajar de noche en Vigo, sabes que el problema no es el sueño: es que la ciudad se apaga justo cuando tú necesitas un café, algo caliente o simplemente cinco minutos de tregua. Las cocinas cierran, los supermercados bajan la persiana y lo único que queda suele ser una máquina de café aguado en la sala de descanso.

Esta guía es para quien vive la ciudad al revés: personal sanitario, seguridad, hostelería, taxistas, gente de fábrica, del puerto o estudiantes que rematan trabajos de madrugada. Vamos a ver dónde resolver la comida y el picoteo cuando el resto de Vigo duerme.

Vigo también trabaja de noche (y es más gente de la que parece)

Vigo es una ciudad con muchísima actividad nocturna que no sale en las guías turísticas. El Hospital Álvaro Cunqueiro no cierra nunca. En el puerto se descarga y se prepara mercancía a horas imposibles. La industria de la comarca funciona con turnos rotativos. Y en el Casco Vello y en la zona de Churruca hay hostelería que remata cuando ya ha salido el sol.

A eso se suman los que no trabajan pero tampoco duermen: universitarios en época de exámenes, gente que llega en un vuelo o un bus de madrugada, o quien vuelve de fiesta por Príncipe con hambre. Todos comparten el mismo problema: entre las 00:00 y las 07:00, Vigo tiene muy poca oferta abierta.