El 31 de octubre en Galicia no es solo Halloween: es Samaín, la vieja fiesta celta que marca el final de la cosecha y el comienzo de la mitad oscura del año. Si buscas cómo vivir el Samaín en Vigo sin complicarte, aquí tienes ideas para la noche, un poco de historia y un giro que quizá no esperabas: los fantasmas japoneses tienen mucho en común con nuestras ánimas. Y para la parte práctica (picar algo, reponer fuerzas a deshoras o buscar un detalle de última hora), en Avenida Camelias tienes tres máquinas japonesas abiertas las 24 horas.
Qué es el Samaín y por qué se celebra en Galicia
El Samaín era, para los pueblos celtas, la noche en la que la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos se volvía fina. En Galicia esa idea nunca desapareció del todo: la Santa Compaña, las ánimas que vagan por los caminos o la costumbre de recordar a los difuntos a principios de noviembre beben de esa misma raíz.
En las últimas décadas, muchos concellos gallegos han recuperado la tradición de vaciar calabazas (cabazas) y ponerles una vela dentro para hacer caras que asusten a los malos espíritus. Es la versión gallega de lo que el mundo conoce como Halloween, y cada año gana más presencia en colegios, asociaciones de vecinos y fiestas de barrio.
La gracia del Samaín es que no hace falta disfraz caro ni plan elaborado: basta con juntarse, contar historias de miedo y compartir comida en una noche que, en Vigo, suele venir con lluvia y viento de serie.