El Casco Vello de Vigo es de esos sitios que se disfrutan más cuando sabes dónde mirar. Si te preguntas qué ver en el Casco Vello de Vigo sin acabar dando vueltas por las mismas cuatro calles, aquí tienes una ruta a pie, los rincones que casi nadie enseña y qué hacer cuando cae la noche y las cocinas empiezan a cerrar. Spoiler: en Vigo se puede seguir cenando a las cuatro de la mañana.

La ruta corta: dos horas por el Casco Vello

La forma más cómoda de empezar es desde Porta do Sol, la puerta natural del barrio viejo. Desde ahí sube por la rúa Real, la calle noble del Vigo antiguo, con sus casas de piedra y escudos en las fachadas. Es la parte más fotogénica y la que mejor explica cómo era la ciudad antes de que el puerto se la comiera entera.

Sigue hasta la Praza da Constitución, con sus soportales, y baja después hacia la Concatedral de Santa María, la "Colegiata", con su fachada neoclásica mirando a la ría. Desde su explanada tienes una de las mejores vistas del agua sin salir del centro.

El remate obligatorio es la Praza da Pedra, donde las ostreiras siguen abriendo ostras a mano sobre las mesas de piedra. Es una estampa viva, no un decorado: lleva años funcionando igual y es la imagen que la mayoría de la gente se lleva del barrio.