Hay dos formas de ir a la playa de Samil: la de quien lo lleva todo pensado y la de quien acaba pagando el triple por una botella de agua caliente. Si te preguntas qué llevar a la playa de Samil para no acabar en el segundo grupo, aquí tienes la lista corta, sin florituras, y un plan B para cuando se te olvide la mitad de las cosas: en Vigo hay sitios donde comprar bebida y picoteo a cualquier hora, también a las tres de la mañana.

Samil no es una cala perdida: tiene paseo, duchas, aparcamiento y kilómetro y pico de arena. Pero justo por eso engaña. Te plantas allí a mediodía, con el sol de agosto pegando de lleno, y descubres que lo único que llevas es la toalla.

La lista básica: lo que sí o sí entra en la bolsa

Empieza por lo aburrido, que es lo que se olvida:

  • Agua, y más de la que crees. Con el viento del Atlántico no notas el calor hasta que ya llevas tres horas deshidratándote.
  • Crema solar alta y volver a echarla. En la ría el reflejo del agua multiplica la quemadura.
  • Toalla grande o esterilla. La arena de Samil es fina y se cuela en todo.
  • Gorra o sombrilla. Hay zonas de césped y paseo con sombra, pero en la arena no hay dónde esconderse.