Los fines de semana en Vigo se planifican solos: hay terrazas llenas, mercadillos, escapada a Cíes y ganas de salir. Lo difícil es lo otro. Qué hacer en Vigo entre semana, cuando es martes, has salido tarde del trabajo o de clase, no te apetece un plan de tres horas y la ciudad va bajando la persiana poco a poco. La buena noticia es que de lunes a jueves Vigo tiene su propia versión: más tranquila, más barata y sin colas. Aquí van planes reales, ordenados por la hora a la que te queden ganas.

Tardes de lunes a jueves: la ciudad para ti solo

Entre semana el centro cambia de ritmo a partir de las siete. La calle Príncipe se recorre sin esquivar a nadie, las tiendas están vacías y el Casco Vello, que un sábado es un hervidero, se convierte en un paseo tranquilo entre piedra y soportales. Es el mejor momento para hacer esas cosas que el fin de semana dan pereza: mirar escaparates con calma, sentarse en una plaza a leer o subir al monte del Castro a ver cómo se apaga la ría.

Otra opción muy vigesa: bajar a Bouzas o darse una vuelta por Samil cuando ya no hay nadie tomando el sol. Un paseo de media hora frente al mar en un miércoles de septiembre limpia la cabeza más que cualquier plan complicado. Y si el día viene con la típica orballada, siempre queda la fórmula clásica: café, tienda, y luego algo de picar por el camino.