Septiembre es, para mucha gente de aquí, el mejor mes del año en la ciudad. Si te preguntas qué hacer en Vigo en septiembre, la respuesta corta es: casi todo lo de agosto, pero sin colas, sin atascos en la carretera de Samil y con un agua que todavía aguanta. La ciudad recupera su ritmo, vuelven las clases en el campus y las terrazas se quedan medio vacías a partir de las nueve. Aquí va una guía honesta de planes de día, de tarde y de madrugada, incluida la parada que nunca cierra: nuestras máquinas de Avenida Camelias 110.
Playa en septiembre: el secreto peor guardado de Vigo
El agua de la ría tarda en enfriarse y las primeras dos o tres semanas de septiembre siguen siendo perfectamente bañables. Samil se queda para los de casa: aparcas sin dar cinco vueltas, hay sitio en la arena y el paseo se disfruta de otra manera. Si buscas algo más recogido, Vao y Argazada tienen esa misma ventaja de temporada baja.
Las Cíes también cambian de cara: hay menos presión de billetes y la travesía se hace más tranquila. Recuerda que sigue haciendo falta la autorización de la Xunta antes de comprar el pasaje, así que organízalo con margen y no el mismo día por la mañana.
Un consejo práctico: en septiembre anochece antes y refresca de golpe al caer el sol. Lleva algo de abrigo y algo de picar, porque los chiringuitos empiezan a reducir horarios y te puedes quedar con hambre a media tarde.