Diciembre es, probablemente, el mejor mes del año para vivir Vigo. La ciudad se enciende, el centro se llena, aparecen los mercadillos y hasta el frío del Atlántico se lleva mejor cuando hay algo caliente entre las manos. Si estás buscando qué hacer en Vigo en diciembre, aquí tienes una guía real: planes de día, planes de lluvia, compras sin colas imposibles y qué hacer cuando ya no queda nada abierto.

Y sí, al final te contamos por qué a las cuatro de la mañana de un martes de diciembre todavía puedes cenar un ramen caliente en Avenida Camelias.

El mes en el que Vigo se enciende

El alumbrado navideño es el gran acontecimiento del mes y transforma por completo el centro. Policarpo Sanz, Porta do Sol y las calles que bajan hacia el puerto se convierten en un paseo obligado, con mucha gente, mucho ruido y ese ambiente que solo existe unas pocas semanas al año.

Consejo práctico: si vas con niños o no te apetecen las aglomeraciones, ve entre semana y temprano, o justo al revés, muy tarde. A partir de cierta hora la ciudad se vacía, las luces siguen puestas y el paseo cambia completamente de carácter. Es uno de los planes más bonitos y gratis del mes.

Los fines de semana el centro se llena desde media mañana. Aparcar cerca de Príncipe en sábado de diciembre es un deporte de riesgo, así que plantéate dejar el coche algo más lejos y bajar caminando desde la zona de Camelias o coger el bus.