El puente de diciembre en Vigo es de esos que se esperan todo el año: la Constitución y la Inmaculada caen tan juntas que casi siempre dejan cuatro días casi seguidos, la ciudad ya huele a Navidad y todavía no ha empezado la locura de las compras de última hora. Si te quedas en casa o vienes de visita, aquí tienes un plan realista para aprovecharlo sin gastar de más y sin pasarte el día haciendo colas.
Qué hacer en el puente de diciembre en Vigo: el centro con luces
En diciembre Vigo se vuelca con la Navidad y el centro es el gran escenario. Lo más práctico es recorrerlo a pie: empezar por la zona de Porta do Sol, bajar por la calle Príncipe y seguir hacia Policarpo Sanz y la Alameda. Es el paseo clásico de estas fechas y, si vas a última hora de la tarde, verás el ambiente en su mejor momento.
Un consejo: los días del puente se llena de gente que viene de fuera, así que si buscas tranquilidad sal temprano o ya entrada la noche. Y si vienes en coche, mejor aparcar algo alejado y caminar; el centro se satura en cuanto oscurece.
Una mañana por el Casco Vello y el mar
Cuando el frío aprieta, nada como una mañana por el Casco Vello: la Concatedral de Santa María, la Praza da Constitución y las callejuelas que bajan hacia el puerto. Desde ahí puedes acercarte al paseo de A Laxe y As Avenidas para ver la ría, que en invierno tiene una luz muy especial.