Abres un sobre, sale la carta que llevabas semanas buscando y la dejas encima de la mesa "un momento". Ese momento se convierte en tres días, y cuando la recuperas tiene el borde levantado y una marca blanca en la esquina. En una ciudad como Vigo, con humedad alta casi todo el año y niebla que sube del Berbés, proteger cartas Pokémon no es una manía de coleccionista obsesivo: es la diferencia entre una carta que conserva su valor y un cartón ondulado que ya no puedes ni intercambiar.

Esta guía va al grano: qué le pasa de verdad al cartón, qué necesitas comprar, en qué orden se coloca y dónde guardarlo en un piso gallego normal, sin vitrinas de museo ni presupuestos imposibles.

Por qué el clima de Vigo castiga tanto al cartón

Una carta de TCG es cartón prensado con una capa de tinta y un acabado brillante. El cartón absorbe humedad del aire y se hincha; al secarse, se contrae. Repite ese ciclo unas cuantas veces y tienes el famoso warping: la carta deja de estar plana y se curva como una patata frita.

En Vigo la humedad relativa se mantiene alta buena parte del año, y los cambios bruscos son lo peor: sacas la carpeta de una habitación fría a un salón con calefacción, o vuelves andando desde Príncipe bajo el orballo con los sobres en el bolsillo de la sudadera. No hace falta que se moje: basta con el vaivén.