¿Te apetece salir esta noche pero no te apetece acabar en un bar? No eres el único. Cada vez más gente busca planes sin alcohol en Vigo: estudiantes que madrugan, conductores que vuelven a casa, deportistas, familias o simplemente personas a las que les gusta la noche sin resaca. La buena noticia es que Vigo tiene mucho que ofrecer cuando se pone el sol, y no hace falta pedir una caña para pasarlo bien. Aquí tienes ideas reales, cercanas y baratas para disfrutar de la ciudad de otra manera.

Pasear de noche: la ciudad con otra luz

Vigo cambia por completo cuando baja el ruido del tráfico. Una ruta clásica empieza en Príncipe, sigue por la Porta do Sol y baja hacia el Casco Vello, con sus calles empedradas, la Colegiata de Santa María y las plazas que de día están llenas y de noche se vuelven tranquilas. Desde allí puedes acercarte al paseo marítimo y ver los barcos iluminados del puerto y las luces de Cangas y Moaña al otro lado de la ría.

Si te gusta caminar más, el Paseo de Samil es perfecto para una vuelta larga con brisa de mar. Y para los que no temen a las cuestas, subir hacia el Castro y mirar la ciudad desde arriba es uno de esos planes gratuitos que siempre funcionan. Lleva algo de abrigo: en otoño la humedad de la ría se nota.