Hay un momento en el que el café deja de funcionar. Son las once de la noche, te queda un tema por repasar o una serie a medias, y lo último que quieres es otra taza que te deje el estómago revuelto y los ojos como platos hasta las tres. Ahí es donde entra el matcha, y por eso cada vez más gente busca matcha en Vigo sin saber muy bien por dónde empezar: qué es exactamente, si hace falta comprar un kit de cien euros y dónde conseguirlo sin depender del horario de una tienda.

Qué es el matcha (y por qué sienta distinto al café)

El matcha es té verde molido hasta convertirlo en un polvo muy fino. La diferencia con una bolsita de té normal es que aquí no infusionas y tiras la hoja: te bebes la hoja entera, disuelta en el agua. De ahí el color verde intenso, el sabor vegetal y esa textura ligeramente cremosa que engancha o espanta a la primera.

Las plantas se cultivan a la sombra las últimas semanas antes de la cosecha, y eso cambia su composición: más aminoácidos, entre ellos la L-teanina. La cafeína está ahí, pero llega de forma más progresiva y se va igual de suave. Por eso mucha gente lo describe como "despierto pero tranquilo", frente al subidón y la caída del café.

Hay dos calidades básicas que conviene distinguir. El grado ceremonial es el más suave y dulce, pensado para beberlo solo con agua. El culinario es más amargo y potente, hecho para mezclarse: con leche, en repostería, en helados. Si vas a hacerte un latte, no necesitas el caro.