Cada invierno, media España mira hacia aquí. Las luces de Navidad en Vigo se han convertido en un fenómeno que llena el centro de gente, autobuses de excursión y móviles grabando cada calle. Si vas a venir a verlas (o si eres de aquí y quieres disfrutarlas sin agobios), te contamos cómo organizarte: por dónde empezar, a qué hora ir, cómo moverte y dónde reponer fuerzas a cualquier hora de la noche.

Por qué las luces de Navidad en Vigo son tan famosas

Vigo lleva años apostando fuerte por su iluminación navideña, y el resultado es una ciudad que cambia por completo en cuanto cae la tarde. No es solo una calle bonita: son kilómetros de luces que conectan el centro, figuras gigantes, un gran árbol y decoraciones que van cambiando de una edición a otra.

El encendido suele hacerse en la segunda quincena de noviembre y las luces se mantienen hasta pasada la Navidad. Las fechas exactas, horarios y novedades de cada año los anuncia el Concello, así que conviene consultarlos antes de planificar el viaje.

Ruta a pie para ver las luces

Lo mejor de Vigo en Navidad es que casi todo se puede recorrer andando. Una ruta cómoda para una tarde:

  1. Porta do Sol: el punto de partida clásico. Aquí suele estar uno de los elementos estrella de la decoración y es donde más gente se concentra.