Si has visto algún anime o has viajado a Japón, sabrás de qué hablamos: esa tienda pequeña, iluminada y siempre abierta donde a las cuatro de la mañana puedes comprarte un onigiri, un té frío y unas galletas de matcha sin que nadie te mire raro. Encontrar un konbini japonés en España tal cual es prácticamente imposible, pero la idea sí se puede traer. Y eso es justo lo que hicimos en Vigo: una máquina konbini abierta 24 horas los 365 días, en Avenida Camelias 110, a un paseo del centro.

Qué es exactamente un konbini

Konbini (コンビニ) es la forma japonesa de decir «convenience store», y no tiene mucho que ver con la tienda de barrio de aquí. En Japón hay más de 50.000 repartidas por todo el país, con cadenas como 7-Eleven, FamilyMart o Lawson, y forman parte del día a día de la gente: se desayuna, se cena, se paga el recibo de la luz y se recoge un paquete en el mismo sitio.

Lo que las hace especiales son tres cosas. La primera, que no cierran nunca. La segunda, que el producto rota constantemente: cada semana entran sabores nuevos, ediciones de temporada y colaboraciones con marcas. Y la tercera, que el estándar de calidad es altísimo para lo que cuesta; nada de «comida de gasolinera».

Ese es el espíritu que nos interesaba: producto japonés de verdad, disponible a cualquier hora, sin depender del horario de una tienda.