Si has visto en redes esas tabletas de té verde, fresa o boniato morado y te has preguntado dónde encontrar Kit Kat japoneses en Vigo, la respuesta ya no pasa por pedirlos a una tienda de Madrid y esperar una semana. En Japón el Kit Kat dejó hace tiempo de ser una chocolatina normal para convertirse en un souvenir de coleccionista, con ediciones regionales y sabores que cambian cada temporada. Y en Vigo puedes probarlos a la hora que te apetezca, incluso a las cuatro de la mañana.

Te contamos qué tienen de especial, cómo elegir el primero que pruebas y dónde conseguirlos sin depender del horario de nadie.

Por qué el Kit Kat japonés es otra historia

La chocolatina llegó a Japón en los años setenta y allí ocurrió algo curioso: el nombre suena parecido a kitto katsu, una expresión que viene a significar "seguro que ganas". Se convirtió en el amuleto que los padres regalan a sus hijos antes de un examen importante, y de ahí saltó a ser el regalo de buena suerte por defecto.

Ese estatus explica el resto. Nestlé Japón ha lanzado a lo largo de los años cientos de variedades, muchas de ellas ligadas a una región concreta: cada zona del país tiene "su" sabor, que solo se vende allí, y la gente los compra como recuerdo de viaje. A eso se suman las ediciones de temporada que aparecen y desaparecen en pocos meses.