Halloween en Vigo tiene una ventaja que otras ciudades no tienen: la niebla del Atlántico hace media decoración sola. Cuando cae la tarde del 31 de octubre y el Casco Vello se queda con la luz justa, las calles de piedra ya dan el ambiente sin que nadie cuelgue una telaraña. Y por si fuera poco, aquí la fecha se solapa con el Samaín gallego, la tradición de las calabazas vaciadas que existía mucho antes de que llegaran los disfraces de película.

El problema no es encontrar ambiente. El problema es lo de siempre: pasada cierta hora, la ciudad se queda sin sitios donde picar algo caliente. Esta guía va de las dos cosas: qué planes funcionan de verdad esa noche y cómo resolver el hambre de madrugada sin tener que volver a casa a hacerse un bocadillo triste.

Halloween en Vigo: dónde se nota más la noche

No toda la ciudad vive el 31 igual, así que conviene elegir zona antes de salir.

El Casco Vello es la apuesta segura para el ambiente. Calles estrechas, piedra, poca luz y gente disfrazada moviéndose entre plazas: es la zona donde más se nota que es Halloween y donde mejores fotos salen. Si vas con un grupo grande, quedad en un punto fijo, porque perderse ahí dentro con máscara puesta es sorprendentemente fácil.

La zona de Príncipe y alrededores funciona como pasillo: mucha gente de paso, disfraces cruzándose, y buena conexión andando hacia el resto del centro. Es la mejor opción si la idea es empezar pronto, cenar por la zona y luego decidir sobre la marcha.