Son las tres de la mañana, el hambre aprieta y en Vigo casi todo está cerrado. Si alguna vez te has preguntado dónde comer de madrugada en Vigo, no eres el único: entre el final de una fiesta por Churruca, un turno de noche o esa peli que se alargó más de la cuenta, encontrar algo caliente a deshoras es misión imposible en media ciudad. La buena noticia es que hay un rincón japonés en la Avenida Camelias que no cierra nunca, ni siquiera de madrugada.
Por qué a las tantas no encuentras nada abierto
Vigo tiene mucha vida nocturna, pero la mayoría de la cocina se apaga pronto. Los bares del Casco Vello y de la zona de Príncipe sirven hasta cierta hora, y cuando cierran, la oferta se reduce a lo de siempre: una máquina de patatas fritas industriales o esperar a que abra la primera cafetería. Si vienes de Samil un día de calor, o sales tarde de currar cerca de la Universidad, las opciones para comer algo decente de madrugada se cuentan con los dedos de una mano.
Ahí es donde entra un concepto que en Japón es parte del paisaje urbano: comer bien, rápido y a cualquier hora, sin depender de que haya alguien detrás de un mostrador.
Máquinas japonesas abiertas 24 horas en Vigo
En la Avenida Camelias 110, muy cerca del centro, tenemos tres máquinas de vending japonés funcionando 24 horas los 365 días del año. No es la típica máquina de refrescos: aquí encontrarás producto japonés de verdad, listo para cuando te apetezca.