Salir de casa a las seis y media de la mañana en Vigo tiene algo de ciudad secreta: las cuestas vacías, los autobuses casi de vacío y el ruido de las persianas que todavía no suben. Y con ello, el problema de siempre: desayunar temprano en Vigo no es tan fácil como parece, porque la mayoría de cafeterías abren cuando tú ya llevas dos horas en pie. Si trabajas a turnos, coges un tren temprano, sales de una guardia o simplemente madrugas para ir a Samil antes de que se llene, esta guía es para ti.

Por qué cuesta tanto desayunar temprano en Vigo

Vigo es una ciudad muy de barrio y de horario, y eso tiene su lógica: la mayor parte de la hostelería está pensada para el desayuno "normal", el de media mañana, el del café con leche y la tostada a las nueve. En el entorno de Príncipe, del Casco Vello o de las zonas universitarias, el ritmo lo marcan las oficinas, las tiendas y las clases.

Eso deja fuera a mucha gente: personal sanitario que sale del turno de noche, hostelería que cierra de madrugada, camioneros y gente del puerto, estudiantes que se han quedado estudiando hasta tarde, o quien tiene que coger un tren o un vuelo temprano. Para todos ellos, el mapa de opciones se reduce a lo que esté abierto de verdad las 24 horas.

Qué puedes desayunar a las seis de la mañana

Cuando no hay cocina abierta, lo que funciona es lo que se puede preparar en un minuto y comer de pie o en el coche. Nuestra propuesta es sencilla: un desayuno japonés, del tipo que en Japón se resuelve en cualquier konbini a cualquier hora.